El caos de Sevilla (1ª parte)

A raíz de los comentarios que ha habido en el artículo de Juan Espino (Epístola a los burgaleses) donde se ha hablado de la arbitrariedad de los expedientes disciplinarios de Sevilla y, aunque no quisiéramos que el contenido de esta web fuera excesivamente localista, dado que aparecen nombres y situaciones, vamos a exponer la situación real del partido en Sevilla.

En septiembre de 2008, el Coordinador del momento, ( Armando Flores, en adelante, el innombrable), siendo consciente de la difícil situación a la que se enfrentaba ya que tenía a casi toda la coordinadora en contra, básicamente por su nula capacidad de delegar funciones queriendo, en todo momento, controlar todas las áreas de trabajo de Sevilla y habiendo sido informado por un “espía” (con nombre y apellido y que más tarde se destacó en una reunión por lanzar a voz en grito amenazas contra uno de sus adversarios), de que su puesto estaba pendiente de un hilo pues la coordinadora estaba organizándose para buscar su destitución, decide presentar la dimisión y argumentar, como motivo de la misma, la incompatibilidad con el responsable de Organización (uno de los recientemente expedientados por Sevilla: Manuel Pérez Blanco). La razón que expone no se mantiene en pie ya que, ostentando como ostentaba un poder casi absoluto y, además, siendo bien considerado en Madrid por pertenecer al Consejo Político y habiendo sido responsable directo del nombramiento de la única persona de Andalucía que pertenece al Consejo de Dirección (Miguel Ángel Lobato Aguirre de triste fama dedocrática en el día de hoy), es más lógico pensar que, frente a esta incompatibilidad su solución más fácil habría sido cesar al responsable de Organización y seguir ocupando su puesto. Fue un modo de morir matando.
Entre tanto, se retira a sus cuarteles de invierno, pero no, como cabría esperar en una persona honesta, desentendiéndose de todo y dejando que el partido siga su curso. Al contrario, sin ocuparse de trabajar en ningún área, sólo aparece ante sus compañeros en las dos asambleas que se producen para constituir, en un caso el CEP y, posteriormente, el CEL de la capital. Y en ambos casos, posicionándose claramente del lado de los que resultaron perdedores en una y otra elección (es decir, para apoyar con su voto y su presencia al grupo de Miguel Ángel Lobato en el CEP y de Gabriel Muñoz en el CEL, ambos claramente derrotados). Además, con la colaboración de un destacado miembro del partido ya desaparecido no sólo de los puestos de poder, sino además, de las listas de afiliados al no conseguir ser respaldado por la afiliación, envía a todos los afiliados de Sevilla un difamante escrito hacia el responsable de Organización, inocentemente firmado por Frank Winter.
Desde su posición de observador, contempla que el CEP de Sevilla trabaja con efectividad y en una clara armonía. Asume que, a pesar de creer que su ausencia iba a ser una rémora para el partido, la situación se desarrolla a la inversa: el partido crece, las distintas áreas se organizan y trabajan, su presencia se manifiesta prescindible y nadie lo necesita para sacar nada adelante.
Se aproximan las elecciones municipales y parece claro que él quiere ocupar un lugar preeminente en las listas electorales y desde su posición de retaguardia nada va a conseguir. Anuncia a bombo y platillo su regreso a la política activa buscando un hueco en primer lugar en la Territorial (donde lo obtiene), posteriormente, en el CEL de la capital, donde también es recibido con honores de salvador, pero el CEP se le resiste.
La única estrategia posible es la conocida de “divide y vencerás”. Para ello busca a su principal enemigo, el anterior responsable de Organización de la anterior gestora que, tras las elecciones democráticas, ha sido legitimado por una amplísima mayoría (67% del electorado) para continuar ocupando su puesto, se aprovecha de su inocencia (clara, a pesar de ser una persona con una evidente experiencia política) lo cita para tomar un café y, tras el mismo, comunica al Coordinador actual que el objetivo de ese café era conspirar contra él (1).
El Coordinador actual hasta entonces, quería aparecer como alguien que busca el entendimiento y el consenso, a veces, pasando por encima de la ética y de lo que realmente cabía esperar, pero, ante semejante noticia, se deja llevar por una dignidad y orgullo malentendidos y, como esperaba el intrigante (el innombrable), arremete contra el responsable de Organización, primero intentando limitar sus funciones para, finalmente, dirigir a la Coordinadora Territorial y al responsable de Organización Nacional, un escrito confidencial donde ha trascendido que se pedía la cabeza de responsable de Organización.
Como vemos, tal escrito (cuyo contenido hemos llegado a conocer, y es una sarta de mentiras que se demostrarán a su debido tiempo) ha tenido la repercusión que esperaba: Manuel Pérez ha sido apartado de sus funciones, suspendido cautelarmente de militancia y se enfrenta a un expediente de expulsión.

      Magenteros
      Andalucía - Sevilla

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(1) Para que quede constancia a todos los afiliados de Sevilla que, en su día llegaron a escandalizarse por ese café secreto, la iniciativa del mismo partió de Fernando García y Gabriel Muñoz y, entre ambos, consiguieron que tuviera lugar. Confirmado por el innombrable, lo más cercano a "pedir la cabeza" que llegó a decir Manuel Pérez fue : «al final vas a resultar tú mejor coordinador que A. Postigo». Y, ciertamente, se equivocó. Ni Postigo ni Flores.

2 comentarios:

Ramsés | 20 de julio de 2009, 23:52

Ahora me explico por qué un señor que presentó su dimisión corroborada la misma mediante asamblea, no apareciese por el partido hasta una semana antes de las elecciones europeas. Muy inteligente. Si es así como funcionan las cosas en el partido,para qué trabajar tanto y gastar dinero de nuestro ya masacrado bolsillo, en favor de unos señores sin escrúpulos, con la única pretensión de llegar al poder usando el engaño y la descalificación. Hagamos lo mismo,tal vez si no trabaja nadie lleguemos más lejos.

Cristóbal | 21 de julio de 2009, 13:10

Ya que hablamos de Sevilla, tengo que deir que el Sr. Frank Winter al menos ha sido coherente y digno: se marchó inmediatamente después de ver que no tenía nada que hacer pues no lo iba a votar nadie. Su modelo de partido es el "ORDENO Y MANDO" -en el PP lo saben bien porque Winter estuvo en ese partido- y como allí era muy difícil montarse encima de todos los que habían llegado antes que él, se vino a UPyD a presumir de título niversitario y capacidad de gestión -no demostrada-. A ver si al final el Winter este va a aparecer junto con los dedócratas derrotados en las urnas...