Ante todo, quiero presentarme. Mi nombre es Rocío Fondevila y, estoy afiliada a UPyD desde enero de 2008. En junio del año pasado asumí la responsabilidad de actualizar la página web del partido en Sevilla. En octubre de 2008, junto con otros cinco compañeros me postulé para ocuparme del C.E.P. de Sevilla, concretamente como responsable del Área de Prensa y Comunicación. Fui respaldada por el 70% de los afiliados que ejercieron su derecho al voto. También obtuvo el respaldo el resto de los compañeros que concurrieron en mi equipo, de entre los cuales uno de menos votados fue D. Antonio Postigo quien, no obstante, contó el 59% de los votos emitidos. Este dato es importante porque, curiosamente, la Territorial de Andalucía, a partir de ahora va a ser coordinada por otro de los candidatos de entonces para el C.E.P. de Sevilla, D. Miguel Ángel Lobato, (miembro del Consejo de Dirección, quien, en aquellas elecciones consiguió sólo un 30 %), y tendrá al frente del Área de Organización a Dª Lucía Pereira quien, igualmente se presentó para el puesto de Organización en el C.E.P. de Sevilla, obteniendo sólo el 31%, frente al 67% que consiguió Manuel Pérez Blanco para el mismo cargo.
Os presento todos estos antecedentes para que conozcáis cuál es la situación del CEP de Sevilla así como quiénes son las personas que van a estar al frente de la Territorial andaluza, suponemos que hasta el Congreso de noviembre y con qué apoyo de la afiliación de Sevilla cuentan.
En mi caso, desde las elecciones de octubre, he trabajado con tesón y continuidad al frente de mi Área y, a pesar de saber que he recibido críticas, puedo asegurar sin falsas modestias que mi trabajo y esfuerzo ha sido generalmente reconocido por amigos y adversarios. Aún así, el 1 de abril me vi obligada a presentar la dimisión porque ya no soportaba la presión que los miembros del CEL de Sevilla capital estaban ejerciendo sobre mí con injurias y falsas acusaciones, al tiempo que no obtenía el amparo y apoyo que se esperaba por parte de mi coordinador. Como había formado un equipo de colaboradores, ellos quedaron al frente del área.
La dimisión era inmediata e irrevocable, y aunque inmediata quiere decir que sucede sin tardanza, teniendo en cuenta que se aproximaba un período vacacional durante el cual los compañeros que iban a asumir la responsabilidad del Área de Comunicación estarían ausentes y, además, aún no estaban familiarizados con el manejo de la web, seguí ocupándome de ésta y de la asistencia a los correos electrónicos que yo gestionaba hasta que las cosas se normalizaran, más o menos un mes después.
Valga todo esto como antecedentes a lo importante que es lo que paso a relatar ahora:
El pasado jueves 2 de julio, tuvo lugar en el Hotel Abba de Sevilla una Reunión, convocada por el Coordinador Provincial, D. Antonio Postigo y con la asistencia, supuestamente, de todas las personas que ocupaban cargos a nivel provincial o local.
Digo supuestamente porque, por una parte no habían sido convocados ni D. Manuel Pérez Blanco, responsable electo, como digo más arriba, del área de Organización, ni D. Miguel Ángel Castilla, responsable electo del Área de Formación y Estudios (y responsable de la primera Escuela de Alcaldes y Concejales realizada en España bajo los auspicios del partido, cuyos diplomas se entregaron la semana pasada en un emotivo acto). Tampoco estaba convocado D. Jesús R. Pérez, coordinador de Camas y del Aljarafe, ni D. Fernando García y Dª Macarena Pool, responsables ambos de Implantación provincial, ni tampoco D. Manuel Recio, encargado de la Sectorial de Economía. Por otra parte había otras personas que, si bien no me atrevo a decir que no tengan cargo por no estar al corriente ya de la organización del partido en Sevilla, no me consta fehacientemente que lo tengan. Entre ellas, yo misma, que decidí asistir por estar interesada en el Orden del Día y por sentirme autorizada para ello por mi trabajo anterior en el CEP así como por mi pertenencia directa al equipo de trabajo en Internet a nivel nacional dirigido por D. Antonio Ballesteros, miembro del Consejo de Dirección.
La reunión comenzó por el segundo punto del Orden del día: Análisis de resultados de las elecciones europeas en Sevilla. Para el cual, el Coordinador presentó una serie de datos estadísticos que no nos aportó en papel y del que hizo un análisis válido pero difícilmente memorizable.
A continuación, el primer punto: Intervención de un miembro del Consejo Político de UPyD. Interviene Dª Gabriela Duarte quien, con tono paternalista, hace una llamada a ponernos las pilas, a llevarnos bien, a no pelearnos, nos informa del altísimo nivel de trabajo e intelectual existente en el Consejo Político en Madrid («que no podemos ni imaginarnos» [sic]), nos dice cómo debemos trabajar en Sevilla, califica de deleznables los recientes nombramientos a dedo para la Territorial (supongo que habrá olvidado que ella misma fue nombrada por ese mismo método, el día 30 de octubre, para ser Portavoz y ocuparse de Prensa y Comunicación Territorial), y en un discurso lleno de repeticiones, al que la única respuesta posible era «sí, mamá», reconoce que, por tener “un despacho” de abogados y una familia, ella no puede trabajar mucho por el partido en Sevilla, lo cual es obvio, pues, desde hace meses nadie la ha visto dar un palo al agua.
Se abordó el punto tercero: Pautas de actuación de UPyD-Sevilla hasta el Congreso. El Coordinador, después de recordarnos por segunda vez que tenía permiso de Madrid (nunca supe que fuera necesario este permiso) para convocar esa reunión, nos leyó algunos puntos de los estatutos, de las nuevas normas de organización y funcionamiento, y del reglamento para el Congreso, nos informó de que iba a proceder a renovar el CEP con los cargos que figuran en las normas (y, supongo, prescindiendo de todas aquellas personas que ostentan cargos pero no han sido convocadas) y ofreció a los presentes, aportar curriculum y disponibilidad para ocupar esos puestos.
Recordó a los distintos representantes de los CEL la obligatoriedad de aportar al provincial todas las Convocatorias de Reuniones, así como el Orden del día de las mismas, y, posteriormente, las Actas de éstas. Este punto me dejó perpleja, porque justamente por esta propuesta, hecha en su día por D. Manuel Pérez a los miembros de los CEL empezó la crisis actual en Sevilla, ya que algunos de ellos, concretamente, Sevilla capital y Alcalá de Guadaira, se rebelaron frente a lo que consideraban una injerencia en su autonomía, y, de resultas de ello, D. Antonio Postigo intentó apartar a D. Manuel Pérez de la relación con estos dos CEL. Sin embargo, ayer no mostró el menor rubor al proclamar públicamente esa imposición.
Terminada su exposición, habría que pasar a Ruegos y Preguntas. Levantamos la mano las personas que queríamos intervenir y el Coordinador nos dijo que “todas las preguntas por escrito y firmadas con nombre y apellido”, para lo cual, así como “si queremos fumarnos unos cigarrillos”, nos da unos minutos de receso. Cuando reanudan la sesión, varias personas depositamos en la mesa nuestras preguntas, pero, D. Miguel Ángel Castilla, está aún sentado en la mesa presidencial redactando la suya (no disponíamos ni de mesas para los asistentes, ni de sillones con brazos para escribir). D. Antonio le conmina a que abandone la mesa, él responde que no ha terminado y le pide un minuto para poder acabar y además, solicita un moderador neutral, se levanta uno de los asistentes, D. Enrique Jiménez, y acerca una silla para que Dª Gabriela Duarte pueda sentarse, y, sin más, D. Antonio Postigo dice: “En estas condiciones SE LEVANTA LA SESIÓN”. Y punto.
¿Acuerdos? ¿Ruegos y preguntas? ¿Actas de reuniones anteriores? El IV Reich se ha instalado en Sevilla por lo que, dada mi indignación, me levanto y le hago el saludo nazi (que creo que no percibe). Enfados, gritos, estupor, irritación. D. Manuel Gómez Casas (miembro del Consejo Político) que dice textualmente y gritando a D. M. A. Castilla: « ¡Estás muerto!». Reclamo a D. Antonio la hoja con mi interpelación que ya había guardado en su cartera, preguntándole con ironía si tenía intención de enviarla al Consejo de Dirección al igual que las denuncias formuladas por él contra los miembros de su equipo… También le digo que había escuchado de sus actuaciones dictatoriales pero que no quería creerlas y por ello había asistido a esa reunión, comprobando que era peor aún de lo que me habían informado y que me avergüenzo de haber trabajado algún día en equipo con él. Me retiro, comentando, indignada y en voz alta: ¡qué vergüenza! a lo que, D. Jesús Mirón (responsable de Organización del CEL de Sevilla capital), que me escucha, me responde que «Mayor vergüenza es no haber trabajado en la campaña electoral»; yo le recuerdo que, si bien es cierto que no me he paseado en bicicleta por Sevilla repartiendo propaganda, he sido una de las responsables del grupo de ciberactivistas trabajando a diario muchas horas, de lo cual, puede darle fe, no sólo D. Antonio Ballesteros sino todos y cada uno de los participantes de este grupo de trabajo, así como cualquiera de mis contactos de facebook.
Al salir de allí, decidí redactar esta reseña, enviarla a este blog y demostrar así públicamente mi desacuerdo más absoluto con las actuaciones del partido en Sevilla, capital y provincia, así como en Andalucía. Lamentándolo profundamente, éste ya no es el proyecto al que me uní, sólo con la intención de aportar y trabajar ya que, personalmente, nunca he buscado obtener concejalías ni hacer carrera política, simplemente ceder generosamente mi tiempo y conocimientos. Eso he venido haciendo hasta ahora. Ya, no merece la pena.
UPyD en Sevilla, a día de hoy, ha perdido, lamentablemente, el empuje que ha venido teniendo, pese a los resultados electorales. Los afiliados de base están desmotivados, los que mandan, no paran de repetir la idea de “escalafón”, autoridad, disciplina, acatar órdenes. Ya tuve en su día unas palabras con Dª Gabriela Duarte justamente por este tipo de actitud de “ordeno y mando”, siendo ella entonces la Responsable de Prensa y Comunicación (digital, por ser elegida a dedo, obviamente) en Andalucía. Ingresé en un partido político, libre y voluntariamente, pago mi cuota, invierto mi tiempo y parte de mis recursos para trabajar en lo que creo, no he entrado en el Ejército, ni soy un soldado raso bajo las órdenes de un comandante.
Lo siento pero sois vosotros los que me habéis empujado al lado de los críticos, al menos aquí me conceden el sagrado derecho a la expresión de mi opinión.
Saludos, compañeros.
Rocío Fondevila
Andalucía - Sevilla